Vivimos en una sociedad en la que la apariencia física y el bienestar en tu salud son uno de los factores decisivos del día a día de miles de hombres y mujeres. La dieta disociada es una de las alternativas para perder peso y obtener una mejor figura. Te ofrecemos a continuación algunos tips y consejos sobre esta dieta.
¿Qué es la dieta disociada?
La dieta disociada está basada en un concepto de separación de tipos de alimentos desarrollado por el Doctor William Howar Hay de Nueva York, que desarrolló este método a principios de 1900.
El principio que sigue esta dieta es el de prevenir la mezcla de las comidas ácidas y las proteínas con los carbohidratos como el almidón o los azúcares. Las ventajas de la dieta son evidentes, ya que se pueden llegar a perder hasta 5 kilos por semana. Sin embargo, no es un método que se haya de tomar a largo plazo, tal como advirtió el Doctor Alejandro de la Sierra de la Universidad de Barcelona en el 7º congreso de cardiología en la Ciudad Condal, ya que puede suponer desequilibrios alimentarios negativos para nuestra salud.
La dieta disociada se basa en el concepto de no tomar más de un sólo tipo de alimento en cada día y comida. Cada día debes tomar un solo tipo de alimento como carne, pescado, verduras, productos lácteos, frutas…Por ejemplo, si tu dieta marca productos lácteos para el lunes, ese día tomarás este producto en el desayuno, almuerzo y cena, sin mezclarlo con otros tipos de alimentos.
La idea principal es que te sentirás lleno antes si sólo tomas un tipo de alimento cada día. Si tomas diferentes tipos de comida, tu apetito se sentirá más estimulado y el consumo de comida será mayor.
Por tanto, la principal ventaja de esta dieta es la rápida pérdida de peso, ya que la ausencia de variedad en los alimentos que ingerimos cada día lleva a una disminución del apetito y por tanto, a menor consumo, menor aumento de peso.
Por el contrario, esta dieta llevada a largo plazo puede suponer problemas de nutrición y debilidad. Aunque pueda parecer una dieta equilibrada, los músculos y órganos pueden verse debilitados durante los días en los que sólo se consumen frutas y verduras debido a la ausencia de proteínas.
Las contraindicaciones de esta idea son la recuperación de peso y la sensación de fatiga una vez que pones fin a la misma. Es necesario advertir que la dieta disociada no parte de una base científica, y no está recomendada para personas con mucha actividad física ni los niños.
Un ejemplo de menú para la dieta disociada podría ser:
-Lunes: Maíz
-Martes: carne a la plancha
-Miércoles: fruta
-Jueves: pescado
-Viernes: verdura
-Sábado: huevo duro/hervido
-Domingo: lácteos
El modelo de los 3 grupos en la dieta disociada
Otra variante de la dieta disociada es aquella que contempla 3 grupos de alimentos clasificados según su tipología:
-Grupo A: Cereales integrales, pan, pasteles, arroz, maíz, patatas, miel, azúcar, caramelos con azúcar, mermelada, gomitas, fruta caramelizada, higos, cacahuetes y frutos secos.
-Grupo B: aceite de oliva, mantequilla, cremas, queso, yema de huevo, aceitunas, lechuga, zanahoria, cebolla, remolacha, coliflor, espinacas, judías verdes, chícharos, apio, rábanos, nabos, pepinos, calabaza, tomate, ajo y nueces.
-Grupo C: carne, pescado, leche, clara de huevo, frutas con hueso, escaramujos, melón, sandía, moras y tomate hervido.
Las reglas son:
-Sólo se pueden combinar dos grupos de alimentos. No puedes combinar menús que contengan alimentos de los tres grupos.
-Si consumes alimentos del grupo A (o C), debes esperar al menos 3 horas para tomar alimentos del grupo C (o A).
-Beber cada día un vaso de agua con zumo de limón (medio limón exprimido)
-Beber 4 o 5 tazas de té verde durante el día
-Toma varios tomates o zumo de tomate cada día
Como puedes comprobar, los dulces están permitidos, pero sólo debes probarlos si los vas a consumir en exclusiva, no los combines con otros alimentos.
El modelo escandinavo de la dieta disociada
El modelo escandinavo de la dieta disociada fue desarrollado por los investigadores Christensen y Hansen para maximizar el almacenamiento de glucógeno en los músculos, estimulando por tanto el consumo de azúcares durante la actividad física. La primera fase de esta dieta disociada consiste en una dieta de bajo consumo de carbohidratos durante tres días junto con una intensa actividad física. Durante los tres días siguientes, se realiza un alto consumo de carbohidratos y una baja actividad física.
El objetivo por tanto de esta dieta es estimular la síntesis de glucógeno, agotando primero las reservas y después estimulando su producción.
Base científica de la dieta disociada
Se han realizado múltiples estudios científicos sobre los efectos de la dieta disociada.
Uno de estos estudios llevado a cabo en la sociedad biológica de París, encontró que las personas que realizaban un alto consumo de carbohidratos como parte de la dieta disociada, experimentaron un aumento del tiempo de sueño, mientras que aquellos que consumían una alta cantidad de proteínas, además del aumento del tiempo, experimentaban y recordaban mejor sus sueños.
El estudio científico más interesante realizado sobre la dieta disociada en el año 2000 dentro de las Jornadas internacionales de la obesidad, determinó que la dieta disociada no supone ninguna ventaja o desventaja frente a otros modelos de dietas en los que se combinan diferentes tipos de alimentos en cada día o comida.
Conclusiones y consejos
Consulta siempre con un doctor o especialista en nutrición antes de comenzar con la dieta disociada. Infórmate sobre sus pros y contras y la adecuación a tu organismo y metabolismo. Recuerda que en cualquier caso y tipo de dieta, es fundamental el acompañamiento de la misma con una actividad física diaria o semanal para que la dieta tenga éxito. Una vez que inicies la dieta, se constante y consistente en su aplicación si quieres conseguir los mejores resultados.
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